La batalla que desde hace un año mantienen dos de las plataformas de nueva generación, Xbox 360 y PlayStation 3, ha dado un giro inesperado.
Muchos acusaban a Microsoft de pasotismo a la hora de anunciar su consola mientras Sony le ha ido recortando terreno en todo el mundo.
La situación en los últimos meses ha sido la siguiente (sin meter a Nintendo de por medio): Microsoft ha mantenido su supremacía en el mercado más importante: Estados Unidos; sin embargo, en Europa se ha visto superada ligeramente por Sony, ya que la mayoría de paises son de tradición "sonyer", y en Japón Xbox 360 no deja de ser un absoluto fracaso.
Al pasotismo, Microsoft ha respondido con una serie de movimientos interesantes en el último mes para intentar dominar el mercado en Europa. Para empezar, ha bajado en 80 euros todos sus packs de Xbox 360, de esta manera situa el modelo Elite en 370 euros, el Premium de 270 o 300 euros, y el modelo Arcade en 199 euros, es decir, menos que Wii. Todos estos precios varían dependiendo del establecimiento donde se adquiera la consola, incluso algunas cadenas han sacado unos starter packs de Premium con 2 mandos, cargadores, suscripción al xbox-live, receptor wi-fi y un par de juegos. El siguiente movimiento ha sido contratar a un experto en campañas de marketing, David Gosen, responsable de las campañas de marketing de empresas como Nintendo y Coca Cola. Ayer se conocía la última noticia, Microsoft regalará 500 Microsoft points por cada reserva para la versión Xbox360 del exitoso juego de Rockstar.
Ante esta agresiva política Sony no ha movida ficha todavía, pero sin duda no tardará en hacer algo si no quiere ver reducidas las ventas de su consola así favoreciendo a la de Microsoft. La pregunta es: ¿Después de las dos bajadas de precio y la gran capada de PlayStation en pocos meses Sony se puede permitir una nueva bajada para intentar contraatacar?
Sin duda, la guerra de consolas está en un punto muy tenso, y seguramente, dentro de poco tiempo ya se empezará a ver cual de las dos empieza a decaer, hasta que llegue ese momento los mayores beneficiados somos los consumidores, dada la competencia feroz que existe.
Muchos acusaban a Microsoft de pasotismo a la hora de anunciar su consola mientras Sony le ha ido recortando terreno en todo el mundo.
La situación en los últimos meses ha sido la siguiente (sin meter a Nintendo de por medio): Microsoft ha mantenido su supremacía en el mercado más importante: Estados Unidos; sin embargo, en Europa se ha visto superada ligeramente por Sony, ya que la mayoría de paises son de tradición "sonyer", y en Japón Xbox 360 no deja de ser un absoluto fracaso.
Al pasotismo, Microsoft ha respondido con una serie de movimientos interesantes en el último mes para intentar dominar el mercado en Europa. Para empezar, ha bajado en 80 euros todos sus packs de Xbox 360, de esta manera situa el modelo Elite en 370 euros, el Premium de 270 o 300 euros, y el modelo Arcade en 199 euros, es decir, menos que Wii. Todos estos precios varían dependiendo del establecimiento donde se adquiera la consola, incluso algunas cadenas han sacado unos starter packs de Premium con 2 mandos, cargadores, suscripción al xbox-live, receptor wi-fi y un par de juegos. El siguiente movimiento ha sido contratar a un experto en campañas de marketing, David Gosen, responsable de las campañas de marketing de empresas como Nintendo y Coca Cola. Ayer se conocía la última noticia, Microsoft regalará 500 Microsoft points por cada reserva para la versión Xbox360 del exitoso juego de Rockstar.
Ante esta agresiva política Sony no ha movida ficha todavía, pero sin duda no tardará en hacer algo si no quiere ver reducidas las ventas de su consola así favoreciendo a la de Microsoft. La pregunta es: ¿Después de las dos bajadas de precio y la gran capada de PlayStation en pocos meses Sony se puede permitir una nueva bajada para intentar contraatacar?
Sin duda, la guerra de consolas está en un punto muy tenso, y seguramente, dentro de poco tiempo ya se empezará a ver cual de las dos empieza a decaer, hasta que llegue ese momento los mayores beneficiados somos los consumidores, dada la competencia feroz que existe.

