A veces me paro a pensar, echo la vista atrás y veo todo lo que ha cambiado mi vida en este último año. Parece mentira, pero todo el cambio empezó cuando empecé a trabajar de forma estable. Ya queda lejano el mes de Mayo de 2008 cuando empecé a trabajar en la Florida, en aquella época pasaba por una gran confusión y al inicio de aquel contrato fui ordenando las ideas y aquel verano fue agridulce, aunque tengo un recuerdo de él como uno de los mejores de mi vida.
Me empecé a adaptar al trabajo y al lugar donde estaba trabajando, cosa que me producía una enorme satisfacción. Luego, al salir de trabajar, empezaba la parte agridulce, alternaba noches de diversión donde me reencontré con mis amigos e hice nuevos, con noches interminables y solitarias haciendo guardias en el hospital. Fue la época en la que no paraba de escuchar aquella fantástica canción de The Police a la vez que me iba abriendo a nuevos estilos musicales. Se iba vislumbrando el cambio en mi vida, que pasaba de ser cerrada y monótona a ser mucho mejor. Las noches de libertad servían para reirme, para disfrutar de una compañía fantástica y las noches de guardia para reflexionar y apreciar un poco más la calma de la noche.
Pasó el verano, y ya con dinero, pude empezar a materializar ciertas ideas que tenía en la cabeza desde hacía un tiempo, la primera emanciparme, y la segunda, disfrutar de una de las muchas cosas por las que vale la pena vivir, el viajar, conocer nuevos sitios, vivir aventuras, en ocasiones disparatadas; y abrir la mente hasta el infinito para darte cuenta que el sitio donde vives no es nada más que un lugar muy pequeño rodeado de otros muchos sitios muy diferentes y a la vez apasionantes.
Aquel otoño y principio de invierno fui asentandome completamente en el trabajo, en el que pude empezar a conocer a multitud de personas, algunas de ellas fantásticas, con las que he fraguado una amistad, y otras que ya han pasado pero que no puedo dejar de tener un buen recuerdo de ellas.
Este inicio de año ha sido un tanto confuso, un poco deprimente, debido principalmente a las catástrofes que hemos vivido en el piso.
Pero tal como se alargan los días el estado de ánimo mejora y no puedo dejar de sentirme afortunado por todas estas personas que me rodean cada día. A muchas de ellas debería darle las gracias por estar presentes en mi vida y por las oportunidades que me han dado creyendo en mi. Las gracias por todos estos meses. Sin embargo, mi problema para expresar mis sentimientos cara a cara no creo que me permita hacerlo. Así que este pequeño post de desahogo es, para mi, una pequeña forma de darle las gracias a todos.
lunes, 2 de marzo de 2009
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