miércoles, 11 de marzo de 2009

Liverpool y Chester

El viaje a Liverpool ha transcurrido como muchos otros que hemos hecho. Sin duda ha dado todo lo que se puede esperar de un viaje de 3 veinteañeros con una sola mochila a la espalda y mucho tiempo que perder.

Nada más llegar empezó el primer problema, lógicamente, el aeropuerto de Liverpool no es el JFK de Nueva York, así que al ser un sitio más bien pequeño no había transporte nocturno al centro de la ciudad. Allí vimos como se rompía uno de los tópicos ingleses, ya que un chico de la zona nos ayudó y con su propio móvil llamó a una compañía de taxis a buen precio para que nos recogiera y nos llevara al centro. Salvado el primer obstáculo, y ya en el hostal, decidimos salir un rato a tomar unas pintas, el hostal estaba en la zona universitaria, así que no fue difícil encontrar un pub donde tomar algo, por desgracia tampoco fue difícil ligar, y digo por desgracia porque se nos acercaron unas chicas inglesas bastante horrorosas, y a parte de ser feas de cara se caracterizaban por ser morbosamente obesas, así que salimos huyendo despavoridos mientras comprobabamos que el tópico de Inglaterra = mujeres feas si se cumplía. Después de intercambiar alguna que otra conversación con algún chico inglés, que lejos de parecer un buen chico, parecía un aprendiz de hooligan, pero esa es otra historia.


Ya a la mañana siguiente pusimos rumbo a Chester, cogimos el tren de cercanías en Liverpool Central. Chester es un pueblo precioso, fundado por los romanos conserva una muralla intacta de la época romana y las construcciones romanas se funden con todas las construcciones medievales como la imponente catedral situada en el centro del pueblo. Ese día hicimos turismo y ya por la noche cruzamos el río para ir al hostal, que era una preciosa casa inglesa situada enmedio de un bosque.


El domingo volvimos a Liverpool y contemplamos su bonito puerto y visitamos el estadio de Anfield. Allí, en el hostal, hicimos "grandes amigos", ya que mi buen amigo Victor llevaba un camiseta del Barça y servidor llevaba una camiseta del Liverpool, y lógicamente, debido al partido que el Real Madrid perdió ayer, el hostal estaba lleno de madridistas que nos miraban con recelo.

El día siguiente lo pasamos en el centro de Liverpool haciendo compras y disfrutando del ambiente de la ciudad, autenticamente inglés, ya que al ser una ciudad con muy poco turismo e inmigración, se podía ver realmente las costumbres de la sociedad inglesa.
A las 17:30 hora local cogimos el vuelo de regreso.

















3 comentarios:

Jesús Zapatero dijo...

guapa la foto de, supongo, Liverpool. Conocer a los ingleses es "Amarlos"...
lo de las inglesas feas es un poco tópico...

Sergio dijo...

Tio pensaba que habias abandonado el blog, me alegra ver que no. Las fotos me molan, pronto te hare una visita y me ensñaras el resto ¿ok?
Un abrazo!!

Jose Barbero dijo...

Queremos ir unos amigos en semana santa a liverpool y lo único que nos falta es el alojamiento. Nos recomiendas el sitio donde estuviste???? Cuál es??? Sólo vamos a dormir y a patearlo todo con la mochila. Gracias